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Huertas para África PDF Imprimir E-Mail
martes, 17 de abril de 2007
  Los pueblos bantúes han sido desde tiempos inmemoriales especialistas en agricultura y entraron en la historia de la Humanidad como los propulsores de ella por todo el Continente Africano, a medida que en sus migraciones hacia el sur, fueron encontrando pueblos cazadores y recolectores como los bátwa (pigmeos) o pueblos pastores como los fulani (peules) de la cuenca del Níger, que se diseminaron por todo el Sahel.

 Los bantúes, gracias a sus conocimientos de preparación de las tierras mediante la labranza, la siembra, la recolección y técnicas de construcción de graneros para conservar las cosechas de cereales, fueron ocupando las tierras laborables e intercambiaban los víveres producidos por las herramientas y vasijas fabricadas por los bátwa y la leche y sus derivados, como también la carne de los animales criados por los fulani. Actualmente, aunque siguen existiendo pueblos pastores y cazadores, casi todos han adoptado algunas prácticas agrícolas por necesidades de subsistencia, ya que la población va en aumento y la producción de alimentos no crece en la misma proporción. En algunos países del África tropical y ecuatorial, las lluvias son tan frecuentes y abundantes, que se puede cultivar con el agua que cae del cielo. En otras regiones subtropicales y del Sahel, los ribereños de los ríos pueden practicar el regadío, siempre y cuando tenga la posibilidad de elevar el agua de nivel, desde el lecho del río hasta las márgenes cultivables, algunas veces elevadas de varios metros. Los árabes instalaron en el sur de España, como antes hicieran en el Oriente Medio y el Norte de África: Las norias. Los bantúes no han llegado a dominar esa técnica bastante costosa. Por eso, optaron por los pozos y el riego de baldeo, lo que requiere mucha energía brazal o bombas, que suban el agua del pozo hasta la superficie. He aquí como nos narra una experiencia reciente realizada en Benín, Manuel Alonso Domingo, Ing. Técnico Agrónomo de Pamplona: “Durante mi reciente estancia en Benin, he tenido la oportunidad de tomar conciencia de la importancia, que en los países áridos, puede tener el uso del agua para regar mediante el sistema de “riego por goteo”.

   En Sadaké, una localidad a unos 40 kms al norte de Porto Novo, estuve realizando la puesta en riego, por este sistema, de una propiedad de 8 Has que posee la Comunidad Salesiana de Don Bosco. Mi colaboración fue como voluntario. El agua procedía de un pozo que, mediante un grupo electrógeno accionaba una bomba sumergida, que la elevaba a un depósito a unos diez metros de altura, desde donde la tomábamos para distribuirla con el riego. El día en que, después del montaje de las tuberías enterradas y las superficiales de goteo, el agua empezó a circular por las mismas y comenzó a salir por los goteros, fui testigo del asombro que este hecho causaba, no solo en los indígenas, sino también entre los padres Salesianos. Todos contemplaban ver manar el agua mansa y continuamente por las largas filas de tuberías con goteros, que cubrían toda la parcela. Fue una auténtica maravilla. Ya tuve la experiencia de vivir algo semejante, hace 40 años, al comenzar a realizar instalaciones de riego por aspersión, contemplando el asombro de los agricultores, cuando veían salir el agua por los aspersores, en forma de fina, pero intensa lluvia. Su asombro era todavía mayor, cuando al día siguiente en el patatar, se había producido un cambio maravilloso. En toda la zona regada el día anterior, la patata había sacado su flor blanca y una línea perfectamente delimitada por este fenómeno marcaba esta zona de la que aún faltaba por regar.  Los pozos del Sahel: En Benin, algunos jóvenes Salesianos, que habían vivido en otros países cercanos: Malí, Togo, Ghana, Costa de Marfil, Guinea-Conakry, Burkina Faso, etc me informaron de la existencia de numerosos pozos que, eran utilizados para consumo humano, pero ya vislumbraban con entusiasmo contagioso la nueva posibilidad de que sirvieran también, para transformar terrenos áridos y semidesérticos en maravillosos viveros y huertos familiares. Existen dos tipos de pozos: Las perforaciones modernas y los tradicionales. Los primeros, de 20 cms de diámetro, fueron realizados hace bastantes años con maquinas perforadoras y los tradicionales, que fueron excavados a mano, tienen un diámetro de entre un metro y cincuenta cms. y un metro En ambos casos, generalmente el agua está a unos 30 metros de profundidad, lo cual dificulta su extracción para regar. Conocer el caudal: En la inmensa mayoría de los casos se desconoce lo más importante: El caudal o cantidad de agua disponible para su utilización en el riego, pues es necesario calcular la cantidad de litros/hora que se pueden bombear sin agotar el pozo. Para sacarles todo el jugo, que sean capaces de dar, es necesario meter una bomba que, con su correspondiente contador, nos proporcione los datos exactos del caudal máximo utilizable, expresado en litros hora. Dicho de otra forma “aforar” el pozo. Clases de bombas: Cuando el agua en un pozo está a 5 ó 6 metros de profundidad, cualquier bomba centrifuga tiene capacidad suficiente para aspirar la misma y sacarla a la superficie. Pero, en el caso de pozos profundos, hay que emplear otros tipos diferentes: las llamadas “verticales” y las llamadas “sumergidas”. En el primer caso, la bomba está sumergida debajo del agua y es accionada desde arriba en la superficie, mediante un motor de explosión que hace girar un eje de acero, que llega hasta la misma, esta “varilla” va por el centro de la tubería que sube el agua. En el supuesto de la bomba “sumergida”,la bomba y el motor, que forzosamente es eléctrico, están sólidamente unidos bajo del agua y su accionamiento se realiza mediante un cable eléctrico, que baja hasta el motor junto con la tubería que sube el agua. A falta de energía eléctrica pública, es necesario usar un grupo electrógeno, como en el caso de Sakete en Benin. En ambos casos su costo es alto y por tanto su empleo está supeditado al caudal, que puede proporcionar el pozo, para hacer rentable la inversión.  El hidroinyector o “venturi”: Este sistema es más barato y lo podemos utilizar cuando el agua está a unos 50 metros de profundidad. Es el llamado “venturi” o “hidroinyector”, que se puede aplicar a cualquier tipo de bomba centrifuga de ejecución horizontal, que proporcione la presión suficiente y el caudal deseado. Este sistema emplea parte del agua que impulsa la bomba, para, mediante una tubería retornarla al “venturi” instalado dentro del agua en el fondo del pozo, “ayudar” al agua que tiene que aspirar la bomba, empujándola con su peso, para suba por la tubería de aspiración hasta llegar a la superficie. Por tanto, se utilizan dos tuberías de aspiración. Este sistema está limitado a 50 m. profundidad máxima. En este caso, el caudal proporcionado sería de unos 2.500 litros a la hora y a una profundidad de 30 metros,3.400 litros/hora. Es la clásica curva de cualquier bomba, que cuanto menos presión tiene que dar, más caudal proporciona y viceversa. Utilizando el  “venturi”, cuyo valor es relativamente pequeño, acoplado a alguna moto-bomba vieja, ya existente en el lugar, podría ser el par perfecto para realizar los oportunos aforos tan necesarios. También se puede comprar el equipo completo en España.

  Cómo conseguir la energía necesaria. En aquellos países en que la gasolina no tenga el precio “regalado” que tiene en Benin, parece imprescindible el uso de la energía solar o eólica. Con respecto a la energía solar hay varias posibilidades, siempre pensando en subir el agua desde 50 metros de profundidad. Van desde conseguir un mínimo de 166 litros/hora, empleando dos paneles solares de 1,30 m. de largo por 0,33 de ancho, cada uno, pasando a 371 litros/hora con otro modelo de bomba y empleando cuatro paneles, hasta llegar, por último, a una bomba de 500 litros/ hora con 9 paneles de las mismas medidas antes citadas. Se puede conseguir más caudal empleando otros tipos de bomba y aumentando el número de paneles. Aquí el problema es conocer con exactitud la capacidad  del pozo. Con energía eólica podemos conseguir cantidades de agua similares a la energía solar. Son de todos conocidas las “molinetas” instaladas en una torre metálica para abastecer de agua las casas de campo y chalés aislados, antes de generalizarse el uso de la electricidad. Es posible que en muchas regiones de África sea ésta la mejor solución. La industria fabricante de estos “molinos de viento” podría instalarse en cualquier país africano, pues la tecnología es bastante sencilla y robusta. Un detalle importante: Habría que estudiar hasta qué profundidad pueden extraer agua estos artilugios. El riego por goteo es un sistema de riego que lleva ya muchos años de utilización, especialmente en Israel en donde se han conseguido resultados espectaculares y creo es suficientemente conocido, no obstante voy a hacer una corta exposición de divulgación. En el goteo continuo, el agua va cayendo sobre la tierra produciendo una “bolsa” de terreno mojado, de forma variable según la calidad de la tierra. Si el terreno es fuerte y arcilloso la gota de agua se extiende de forma “casi regular”, tanto horizontal como vertical, formando un globo un poco puntiagudo, debido a la fuerza de la gravedad.  Por el contrario, si el terreno es suelto o arenoso, la gota de agua gana en profundidad por efecto de la fuerza de la gravedad, pero tiene poca anchura. En este caso no es aconsejable la utilización del sistema de riego por goteo, sino llamado de “micro-aspersión”. En el goteo apenas existe desperdicio de agua, pues esta va directamente a las raíces, incluso, y esto se aprecia perfectamente en los frutales, las raíces crecen en la dirección de la “bolsa” de agua formada por el gotero, de forma que prácticamente en el terreno donde no existen raíces, no se gasta agua. Esta forma de utilizar el agua, permite no solo regar, sino al mismo tiempo abonar, pues el fertilizante puede ir disuelto en el agua, de forma, que se puede producir cualquier clase de cultivo sin la presencia o necesidad de “tierra”, siendo esta sustituida por algún producto, que sirva únicamente para soportar la planta. En los cultivos “hidropónicos” la tierra es sustituida por mantas de lana de roca, esponjas, arena, etc. Una ventaja del riego por goteo es que necesita presiones muy bajas para funcionar. Podemos empezar desde 0,4 Kgs de presión, pudiéndose aprovechar depósitos con solo 4 m. de altura o el desnivel con el terreno a regar, para darles esta presión. La cantidad de agua que da un gotero depende de la presión. Las tuberías suelen ser de polietileno semi rígido y de 16 ó 20 mm de diámetro. De goteros hay mucho que hablar: Los hay “autocompensantes”, que siempre consumen lo mismo, aunque la presión sea desigualmente mayor en unos que en otros, los  hay “pinchados” que se colocan o “clavan” en la tubería en los sitios que se desee, los hay “insertados”que van metidos dentro de la tubería a la distancia que se quiera entre ellos, existe también la“cinta de goteo”, que es una tubería que se puede aplastar, haciendo rollos de poco volumen, etc. Vamos a dar un ejemplo práctico: Supongamos que tenemos un pozo y queremos plantar una huerta con filas de tomates, alubias, pimientos, etc. Según unos estudios que se llaman de “evapotranspiración” vemos que la planta necesita 10 litros por metro cuadrado al día. El agricultor con su practica “afina” más y luego corrige, porque también depende del tiempo climatológico, húmedo o seco, que exista en cada momento. Vamos a utilizar unas filas de tubería con goteros “insertados”, que van a regar a una “velocidad” de  5 litros de agua por metro lineal y hora, produciendo una “bolsa” de un metro de anchura, con lo cual estamos regando un metro cuadrado. Como la planta necesita al día 10 litros, en 2 horas habremos cubierto esa cantidad y dado el riego diario. Supongamos que el pozo  nos da  500 litros/hora, por tanto en dos horas tendremos 1.000 litros. Como cada riego de dos horas, cubre un metro cuadrado y consume 10 litros, habremos cubierto entonces una superficie de 1000/10 = 100 m2. Si repetimos la operación en otras superficies en las que previamente tenemos colocadas otras tuberías, y lo hacemos, supongamos 7 veces al día, totalizaremos 14 horas de riego y habremos regado por tanto 7 x 100 = 700 m2, sobrándonos unas horas para llenar un deposito con destino a otros consumos. Damos sólo un ejemplo, para que sirva de aprendizaje del sistema y hemos empleado una tubería con goteros, que riegan a una velocidad de 5 litros por metro lineal y hora, pero podemos ir a goteros que den el doble de agua o más, de forma que al aumentar la velocidad de riego, disminuiremos el tiempo que hay que estar, para darle al cultivo esa “necesidad diaria” de agua, aumentando entonces la superficie a regar, dependiendo siempre del caudal del pozo y por tanto del conocimiento del “aforo” del mismo. NOTA; El estudio posterior de cómo trazar las tuberías de riego portagoteros y las de distribución  o suministro del agua a éstas, es cuestión que un técnico debe estudiar y realizar, como fue el caso de Sakete en Benin. Hay que señalar por último, que una exigencia del riego por goteo es que el agua vaya perfectamente limpia de impurezas que puedan atascar los goteros, para ello es imprescindible el uso de filtros apropiados.

 Manuel Alonso Domingo, Ingeniero Técnico Agrónomo. Pamplona, diciembre de 2005

 DATOS ECONÓMICOS ORIENTATIVOS. - Moto bomba con motor de 3,5 C.V. gasolina, dos tiempos, con hidroinyector 580,00 € Ventura, o hidroinyector 180,00 € - Metro lineal diámetro 50 mm tubería de subida, 1,55 € (se necesitan los metros de profundidad que tenga el pozo) - Metro lineal diámetro 40 mm en tubería de bajada. 1,01 € (los mismos metros que en el caso anterior) - Contador de agua de hasta 2.500 litros, 42,00 € - Contador de agua hasta  1.500 litros, 35,00 € (Sólo hace falta un contador para el aforo de los pozos) - Metro lineal de tubería de polietileno, de diámetro 16 con gotero, cada 50 cms 0,09 €. - Metro lineal de CINTA para riego. 0,05 € (la ventaja  de esta tubería es que 2.300 m. caben en una maleta) - Energía solar.-Panel de 40 watios de potencia. Medidas:1,30 x 0,30 m. 208,00 € - Bomba accionada por este panel, dando 166 litros/hora desde 48 metros, 602,00 € (la misma bomba pero con dos paneles podría dar 371 litros/hora) - Hace falta siempre un regulador de tensión, cuyo precio es de 124,00 €. - Equipo integrado por 9 paneles y bomba de 500 litros/hora, desde 50 m 1.032,00 €. - Energía eólica.-Aerogenerador con bomba de 500 litros/hora, desde 50 m. 4.470,00 €. Con estas cantidades, se puede tener una idea del costo aproximado de la posible instalación a realizar.

 Arreglo del texto, introducción y presentación del mismo realizada por Antonio Molina Molina. Director del CIDAF (Deptº ÁFRICA de Fun-SUR)

 
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